Por qué importa la elección

Contratar un proveedor de software no es comprar líneas de código: es delegar el riesgo técnico de tu negocio durante meses. Las siguientes preguntas separan promesas de evidencia.

1. ¿Quién toma las decisiones técnicas?

Pide el nombre y rol concreto. Si la respuesta es vaga, la responsabilidad también lo será.

2. ¿Cómo manejan el cambio de alcance?

Un proveedor maduro tiene un proceso explícito (change request, replanificación, impacto en plazo). Los demás "lo van viendo".

3. ¿Quién es dueño del código?

Licencia, repositorio, credenciales: confirma que todo queda a tu nombre desde el día uno.

4. ¿Qué entregas en cada hito?

Demos, deploys reales, métricas. Si los hitos son solo "avance del 30%", no hay forma de verificar nada.

5. ¿Cómo monitorean la app en producción?

Observabilidad, logs, backups, alertas. Sin esto, el primer problema te encontrará desprevenido.

6. ¿Qué pasa si te vas?

Planifica la salida desde el inicio: documentación, credenciales, handoff. Un buen proveedor lo deja claro sin incomodarse.

7. ¿Puedo hablar con un cliente actual?

La pregunta más incómoda y la más reveladora. Si la respuesta es "preferimos no", ya tienes señal suficiente.

Conclusión

No se trata de elegir al más barato ni al más vistoso, sino al que responde sin titubear y deja todo por escrito.